19 Y NO ME ENCUENTRO
He conocido mucha gente a lo largo de mi vida. Gente que se mueve por el interés sexual hacia otra persona, gente cobarde que no se atreve a decirte "te quiero", gente valiente, gente que me sorprende día a día sin ni siquiera tener por qué hacerlo, gente que se mueve por interés económico, gente que pasaba de tener 500 euros en la cartera a no tener nada y quejarse, en fin mucho estilo de gente.
Mi día a día, cada día lo llevo peor: siento situaciones de agobio, estrés y depresión a partes iguales, no soy capaz de sonreír a nadie porque si sonrío sale falso un "estoy bien" y estoy rota por dentro. Soy alguien muy intensa en todo lo que hago. Lo que hago lo hago con pasión, si no, no lo hago.
Estoy a punto de cumplir un año más y me encuentro más perdida que un hijo puta en el día del padre. Gracias a lo que es la vida, un tanto cruel en algunos aspectos,y un gran alivio en muchos otros, he dado con una persona que día a día me hace reflexionar sobre mí misma.
Así que como inicio de algo, ya que es obvio que no lo leerás nunca porque no estás destinado a que te sucedan cosas buenas y cuando te suceden, huyes de ellas. Te voy a dejar escrita una pequeña carta en internet:
<< Hola,
Es de noche, los miedos se han apoderado de mí. Me vienen imágenes que pensé que tenía olvidadas, y no. Ahí están, volvieron a florecer. Por la noche, cuando todo florece. Por la noche, cuando los peores ruidos que puedas imaginar me hablan y me dicen cosas, cosas que me cuesta reproducir porque me doy miedo y sé que te lo produciría.
Un día más en mi vida era un día menos, así para verte, sonreírte y besarte uno por uno tus miedos, tus inseguridades, tus malos días, pero también y como no, los buenos, los aprobados, tus buenas noticias ... Ahora, lo has convertido en un día más es un día más sin verte, sin hablarte, sin tocarte, ¡y no veas qué cuesta arriba!
Sabías a hogar, a herida sangrando, a miedica, a infravalorado, y yo, quise ser quien habitara en dicho hogar, quien te cubriera de puntos hasta cicatrizar y convertirlo en atrevimientos, quien te valorara como nadie antes lo había hecho. Ahora estás allí, a 100 kilómetros de distancia y ¡joder, qué paradoja! Antes estabas a la misma distancia. Bonita diferencia que antes te sentía a 20 kilómetros y ahora a 150, 160 y cada día un poquito más lejos.
Y a ver si es verdad que coges tus cosas y te vas a Inglaterra, a vivir a Finlandia y todo lo que teníamos hablado que, ahora, por desgracia, quizá, no sea conmigo con quien lo vivas.
Quiero que sepas que tu padre ha sido un referente para mí. Pero tú también lo has sido y, de hecho, lo eres. Ojalá tuviera yo esa capacidad para olvidarme de todo a corto plazo con el alcohol, o en cuestión de horas de una persona. Pero no puedo, soy incapaz. Lo único que sé que soy capaz de hacer, es cagarla más de lo que la he cagado ya. Y te parecerá absurdo, pero mi peor versión es como un pozo sin fondo, del que solo saco la cabeza y muy de vez en cuando, no he llegado nunca a sacar el cuerpo entero, aunque yo he pensado más de una vez que sí.
Se acerca el día ese de febrero que muchos se atreven a llaman "San Valentín". ¡Qué cosa más asquerosa! Nosotros no necesitábamos esa fecha para querernos, ni para hacer escapadas a Benidorm de lo más inusual posible. Allí sólo pensé en que quería vivir contigo, se me olvidó decírtelo ya lo sé, pero cuando quería decírtelo hubo una persona más en tu casa y yo ya sentía que no debía de vivir allí. Es un tema que me callé y, evidentemente, lo hice mal, lo hicimos mal.
A lo largo de mi recorrido por este mundo, he vivido cosas que me hacen ver lo bonito de la vida pero que no me creo que me pasen a mí. Siempre me he movido más por la zona negativa, por mi sombra. Por una sombra que no para de crecer, a la que no paro de alimentar. Y tú, estando en el otro lado del recuadro, has sido partícipe de mi peor versión de mí misma.
Gracias por incitarme a dar este paso. Te quise. Rectifico, te quiero.>>
Mi día a día, cada día lo llevo peor: siento situaciones de agobio, estrés y depresión a partes iguales, no soy capaz de sonreír a nadie porque si sonrío sale falso un "estoy bien" y estoy rota por dentro. Soy alguien muy intensa en todo lo que hago. Lo que hago lo hago con pasión, si no, no lo hago.
Estoy a punto de cumplir un año más y me encuentro más perdida que un hijo puta en el día del padre. Gracias a lo que es la vida, un tanto cruel en algunos aspectos,y un gran alivio en muchos otros, he dado con una persona que día a día me hace reflexionar sobre mí misma.
Así que como inicio de algo, ya que es obvio que no lo leerás nunca porque no estás destinado a que te sucedan cosas buenas y cuando te suceden, huyes de ellas. Te voy a dejar escrita una pequeña carta en internet:
<< Hola,
Es de noche, los miedos se han apoderado de mí. Me vienen imágenes que pensé que tenía olvidadas, y no. Ahí están, volvieron a florecer. Por la noche, cuando todo florece. Por la noche, cuando los peores ruidos que puedas imaginar me hablan y me dicen cosas, cosas que me cuesta reproducir porque me doy miedo y sé que te lo produciría.
Un día más en mi vida era un día menos, así para verte, sonreírte y besarte uno por uno tus miedos, tus inseguridades, tus malos días, pero también y como no, los buenos, los aprobados, tus buenas noticias ... Ahora, lo has convertido en un día más es un día más sin verte, sin hablarte, sin tocarte, ¡y no veas qué cuesta arriba!
Sabías a hogar, a herida sangrando, a miedica, a infravalorado, y yo, quise ser quien habitara en dicho hogar, quien te cubriera de puntos hasta cicatrizar y convertirlo en atrevimientos, quien te valorara como nadie antes lo había hecho. Ahora estás allí, a 100 kilómetros de distancia y ¡joder, qué paradoja! Antes estabas a la misma distancia. Bonita diferencia que antes te sentía a 20 kilómetros y ahora a 150, 160 y cada día un poquito más lejos.
Y a ver si es verdad que coges tus cosas y te vas a Inglaterra, a vivir a Finlandia y todo lo que teníamos hablado que, ahora, por desgracia, quizá, no sea conmigo con quien lo vivas.
Quiero que sepas que tu padre ha sido un referente para mí. Pero tú también lo has sido y, de hecho, lo eres. Ojalá tuviera yo esa capacidad para olvidarme de todo a corto plazo con el alcohol, o en cuestión de horas de una persona. Pero no puedo, soy incapaz. Lo único que sé que soy capaz de hacer, es cagarla más de lo que la he cagado ya. Y te parecerá absurdo, pero mi peor versión es como un pozo sin fondo, del que solo saco la cabeza y muy de vez en cuando, no he llegado nunca a sacar el cuerpo entero, aunque yo he pensado más de una vez que sí.
Se acerca el día ese de febrero que muchos se atreven a llaman "San Valentín". ¡Qué cosa más asquerosa! Nosotros no necesitábamos esa fecha para querernos, ni para hacer escapadas a Benidorm de lo más inusual posible. Allí sólo pensé en que quería vivir contigo, se me olvidó decírtelo ya lo sé, pero cuando quería decírtelo hubo una persona más en tu casa y yo ya sentía que no debía de vivir allí. Es un tema que me callé y, evidentemente, lo hice mal, lo hicimos mal.
A lo largo de mi recorrido por este mundo, he vivido cosas que me hacen ver lo bonito de la vida pero que no me creo que me pasen a mí. Siempre me he movido más por la zona negativa, por mi sombra. Por una sombra que no para de crecer, a la que no paro de alimentar. Y tú, estando en el otro lado del recuadro, has sido partícipe de mi peor versión de mí misma.
Gracias por incitarme a dar este paso. Te quise. Rectifico, te quiero.>>