Son las carne y hueso y queda media hora para llegar al pescuezo
Hoy es ese día, esa noche, ese momento en el que te apetece de todo menos estar escribiendo. Hoy es ese día negro, en el que no se ve nada. Solo una sombra andando de un lado hacia otro, quizá con un objetivo, quizá sin rumbo. Hace mucho comenté una historia, y la dejé en un continuará. Y continuó como yo quise que continuara, de su mano. No sabéis las maniobras que tuve que hacer, la retórica que tuve que utilizar, sacar la sofista que llevo dentro, a veces no es fácil. Cuando tienes una persona que te araña una coraza que has tardado en construir, quizá sea la persona adecuada para iniciar algo. Y eso es precisamente lo que me pasa contigo. Esas rayadas intermitentes e interminables que me quitan las horas de sueño. Esa búsqueda de un punto intermedio para satisfacer a las dos partes de una relación. Ese primer vagón de una montaña rusa que sube y baja a una velocidad incalculable. Esas experiencias que hemos vivido y esas muchas que aún nos quedan por vivir. Ese nosotros que f...