PARECES DOMINGO ETERNO
Ya no sé qué pensar, cuándo volverá a sonar una canción, cuándo podremos salir y saltar en los charcos que dejan las lluvias primaverales de abril. No sé ni cuándo podré decir, <<¿te apetece que nos veamos un rato?>>, sin que haya miedo. El miedo eh, valiente palabra que utilizamos a la ligera. Yo no sé vosotros, pero esto de estar todo el día encerrada, pensando en qué situación me deparará el futuro; sin saber si quiera si estoy viviendo el presente, me agota. No poder ir una calle por encima de dónde yo vivo para ver a mis abuelos y pegarles un abrazo, me entristece. No poder hacer deporte al aire libre, perderme con el balón entre los pies, con el móvil dentro del brazalete y llevar los auriculares conectados por Bluetooth al móvil para poder escuchar Estopa mientras me evado con mi fiel amigo El Balón, me disgusta. Pero, llegados a un punto, no sé si me agota eso o el estar en un constante bucle pensando en mí y conociéndome a mí misma. Descubrir que hay cosa...