ESA NOCHE...
Hoy es esa noche en la que te apetece de todo, menos dormir. Esa noche en la que no puedes parar de pensar en el día que llevas; el tiempo perdido por las pocas sonrisas que has echado o regalado. Hoy es esa noche en la que la mejor compañía es la almohada. ¿ Por qué ? Porque sirve de reflexión, pensamiento, encuentro con uno mismo y, sobre todo porque es con la que duermes toda la noche, la que no te falla, por muy mal día que hayas pasado y, con la que despiertas cada mañana. Pensando que mañana será un día mejor. Que lo que has hecho hoy, mañana se convertirá en " lo que hice ayer. " Y ya no lo podrás cambiar. Porque lo hecho, hecho está, o eso dicen.
Hoy es esa noche en las que tus mayores comeduras de cabeza te hablan, te gritan. La noche que tienes la constante pelea entre ángel, subido en tu hombro derecho, y diablo, subido en el izquierdo. La noche en la que piensas que, realmente, has perdido un día, has perdido 24 horas de tu vida maravillosas, que no recuperarás nunca. ¡ Y qué triste ! ´Triste, pero cierto. El tiempo es oro y a veces lo consideramos como plata. Y hoy, el tiempo ha sido un pedazo de cristal que se te ha caído de las manos, has roto y, al final del día, lo intentas recomponer, pero ya es imposible.
Hoy es ese tipo de noches en las que sí, lo único que no te apetece es dormir, una vez más, por miedo. Por miedo a lo que puedas soñar, si es algo bueno o algo malo; ¡ y espérate !. Porque como sigas igual al día siguiente y hayas soñado algo bueno, las rayadas aumentan y no hay quien la pare, el ánimo disminuye.
Así que sí, hoy es la noche. Esa noche en la que te vas a dormir pensando en que si el sol todos los días cae, y amanece con más fuerza al día siguiente, ¿ por qué yo no podré hacer lo mismo ?
Hoy es esa noche en las que tus mayores comeduras de cabeza te hablan, te gritan. La noche que tienes la constante pelea entre ángel, subido en tu hombro derecho, y diablo, subido en el izquierdo. La noche en la que piensas que, realmente, has perdido un día, has perdido 24 horas de tu vida maravillosas, que no recuperarás nunca. ¡ Y qué triste ! ´Triste, pero cierto. El tiempo es oro y a veces lo consideramos como plata. Y hoy, el tiempo ha sido un pedazo de cristal que se te ha caído de las manos, has roto y, al final del día, lo intentas recomponer, pero ya es imposible.
Hoy es ese tipo de noches en las que sí, lo único que no te apetece es dormir, una vez más, por miedo. Por miedo a lo que puedas soñar, si es algo bueno o algo malo; ¡ y espérate !. Porque como sigas igual al día siguiente y hayas soñado algo bueno, las rayadas aumentan y no hay quien la pare, el ánimo disminuye.
Así que sí, hoy es la noche. Esa noche en la que te vas a dormir pensando en que si el sol todos los días cae, y amanece con más fuerza al día siguiente, ¿ por qué yo no podré hacer lo mismo ?